Ingeniería sin Salida. Cómo el Desvío del Río Cabriales y el Agua Extra-Cuenca Desbordaron el Lago de Valencia.
La
crisis del Lago de Valencia es catalogada frecuentemente como una catástrofe
natural, pero la evidencia técnica e histórica demuestra que es el resultado de
decisiones humanas e intervenciones hidráulicas sin planificación a largo
plazo. Comprender por qué el lago crece de forma ininterrumpida exige analizar
dos factores interconectados, el carácter endorreico de la cuenca y la
introducción masiva de volúmenes de agua de origen externo sin canales de
salida.
El Lago de Tacarigua se ubica en una fosa
tectónica y conforma la única cuenca endorreica de Venezuela, lo que significa
que no posee un desagüe o río emisario natural hacia el mar. En un estado de
equilibrio natural, el nivel del agua dependía exclusivamente de la evaporación
solar y de la precipitación pluvial sobre los ríos tributarios de Aragua y
Carabobo.
A
mediados de los años 70, producto de prolongadas sequías y del aprovechamiento
agrícola e industrial de sus afluentes, el lago alcanzó su nivel mínimo
histórico registrado, ubicándose entre las cotas 400,8 y 401,8 msnm. Sin
embargo, a partir de ese momento se ejecutaron dos decisiones hidráulicas que
invirtieron para siempre esta tendencia.
El Punto de Quiebre. El Desvío del Río
Cabriales (1978-1979)
En 1975 entró en funcionamiento el Sistema
Regional del Centro I (SRC I), trasvasando inicialmente unos 7 m³/s de
agua desde el embalse Pao-Cachinche (ubicado en la cuenca del Río Pao, estado
Cojedes) para abastecer a la Gran Valencia. No obstante, gran parte de las
aguas residuales generadas por la ciudad eran conducidas por el Río Cabriales y
descargaban en la cuenca del Pao.
Para proteger la calidad sanitaria del
embalse Pao-Cachinche y evitar su contaminación inmediata, las autoridades del
Ministerio del Ambiente tomaron la decisión en 1978-1979 de desviar el
curso del Río Cabriales hacia el Lago de Valencia. Lo que originalmente era un
cauce hacia el Orinoco fue reorientado para verter miles de litros por segundo
de agua contaminada dentro de una cuenca sin salida.
Con la expansión urbana y el crecimiento
industrial del eje Tinaquillo-Valencia-Maracay-Las Tejerías, la demanda de agua
potable aumentó vertiginosamente. El suministro de agua desde la cuenca vecina
del Pao (a través de Pao-Cachinche y posteriormente Pao La Balsa) se incrementó
progresivamente desde los 7 m³/s iniciales hasta superar los 16 m³/s
(más de 16.000 litros por segundo).
Traer más de 16 m³/s de agua de una cuenca
foránea e inyectarla diariamente en una cubeta cerrada, sin construir canales
de drenaje o alivio por gravedad hacia el mar o cuencas externas, generó un
superávit hídrico permanente. Las aguas servidas urbanas e industriales no
tratadas, al no tener por dónde salir, hicieron que la cota del lago comenzara
un ascenso ininterrumpido a una tasa cercana a los 50 centímetros anuales.
El volumen acumulado sobrepasó en 1999 la Cota
408 msnm, fijada como el límite de máxima seguridad legal mediante el
Decreto N° 3.219. La falta de culminación de las plantas de tratamiento clave
(como PTAR La Mariposa y PTAR Los Guayos) provocó que los colectores cloacales
quedaran sumergidos por la presión del lago, haciendo que las aguas servidas se
devolvieran por los inodoros y alcantarillados de los sectores del sur de
Maracay.
El espejo de agua pasó de la cota 408 a
alcanzar la cota 410 msnm en 2005, 413,4 msnm en 2012 y ubicarse
hoy por encima de los 414 msnm, anegando comunidades como La Punta, Mata
Redonda, Paraparal y Las Vegas, El Aguacatal, Brisas del Lago y poniendo en
riesgo estructural al Viaducto La Cabrera.
Desde el Movimiento Cota 408, junto
con colegios de ingenieros y centros de pensamiento técnico como el Grupo
Orinoco, reiteramos que la solución exige superar los pañitos calientes y
ejecutar proyectos integrales de ingeniería:
- Saneamiento
Terciario en Origen:
Reactivar y adecuar las plantas de tratamiento de La Mariposa, Los Guayos
y Taiguaiguay con tecnología de depuración terciaria para remover carga
orgánica y nutrientes (nitrógeno y fósforo).
- Re-desvío
Sanitario de Ríos:
Ejecutar proyectos como la Alternativa Oeste, reorientando caudales
de los ríos Cabriales y Maruria de forma sanitariamente recuperada.
- Trasvase
con Reúso Agrícola Sostenible:
Canalizar los excedentes hídricos tratados hacia los sistemas de riego de
Taiguaiguay, la cuenca del Río Tucutunemo y el embalse de Camatagua o el
Río Guárico, transformando un pasivo ambiental en desarrollo agrícola para
el país.
Solo con ingeniería rigurosa, respeto a la
cota legal de seguridad e inversión transparente se podrá devolver la
tranquilidad a los 4,5 millones de habitantes de la Cuenca del Lago de Valencia.

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